Como ya sabemos la transpiración es un mecanismo natural de nuestro organismo encargado de mantener equilibrada la temperatura corporal, además de eliminar ciertas toxinas. Lo cual está muy bien, si no fuera por que en ocasiones el sudor se vuelve bastante desagradable si comienza a emitir ese molesto olor, o incluso llega a humedecer nuestra ropa.
Pero esto se puede evitar, siempre y cuando actuemos con determinación y constancia. Lo primero que debes saber es que ese desagradable olor que produce el sudor, es debido a que éste ha permanecido tanto tiempo en el cuerpo, que han llegado a descomponerse las bacterias naturales de nuestro organismo. Y lo más indicado para combatir tanto el sudor como el olor corporal, es una buena ducha y un jabón suave, si optas por el baño, procura que éste no exceda de 10-15 minutos, pues de lo contrario, corres el riesgo de reblandecer demasiado la capa córnea de la piel.
Es recomendable estar siempre bien depilada, pues así evitaremos que la transpiración al entrar en contacto con en vello, se transforme en mal olor.
Por supuesto, después de la ducha deberás ponerte ropa limpia, ya que la ropa puede oler a sudor, sobre todo en la sintética, así que te aconsejamos que utilices ropa amplia y ligera, en especial, tejidos de fibra natural.
Después de la ducha, no olvides nunca el desodorante, pues su misión es precisamente la de eliminar los olores, además si lo usas a diario, tu nivel de protección ira aumentando paulatinamente. No olvides colocarlo siempre sobre la piel limpia y seca, y no aplicarlo jamás sobre las axilas recién depiladas, pues podrían irritarse.
Aunque no es indispensable desde el punto de vista higiénico, unas gotas de perfume en cuello, muñecas, codos, rodillas y tobillos, harán que te sientas más segura de ti misma, además de fresca y limpia por más tiempo, aunque su duración dependerá mucho de si utilizas, perfume o agua de colonia, estas últimas son más fresquitas, pero menos duraderas.
Por último la alimentación juega un papel importante. Está comprobado que las personas vegetarianas tienen menos problemas de olor corporal que los que ingieren mucha carne, ya que se transpira menos cuando se comen menos grasas. Tampoco abuses de la cerveza o el café con leche, así como de bebidas muy calientes o muy heladas.