No hay que dudarlo, la "Noche Romántica" fue un gran evento, pero quedó en el ambiente una interrogante, ¿fue en realidad romántica?, ya que el título no tuvo mucho que ver con lo que se apreció.
A eso de las 9:00 de la noche arrancó el espectáculo con una muestra de nuestro folclor, a cargo del Ballet Folclórico del Instituto Panameño de Turismo. No es que tengamos nada en contra de ella, al contrario, cualquier presentación de esos aspectos que nos hacen sentirnos panameños es bien recibida. El detalle es que para empezar una "Noche Romántica" se debió iniciar con música alusiva, es decir, romántica. Como un ejemplo, la pieza universal del amor "Historia de un amor", que además es muy panameña.
Posteriormente, se presentó el maestro de ceremonia, Carlos Mastellari, quien dio la bienvenida a los presentes y cedió los micrófonos para que la presidenta de la Fundación San Felipe, Sra. Cecilia de Salvador, se dirigiera al público, no sin antes agradecer a cada uno de los patrocinadores que hicieron posible que nuevamente se realizara la "Noche Romántica" en Las Bóvedas.
Bajo un cielo, no tan cubierto de estrellas, con un escenario sencillo, pero elegante, que tenía como fondo el imponente edificio del Instituto Nacional de Cultura, se inició la primera presentación de la noche con los diseños de Laura Zerbinati.
Distinguidas damas, jóvenes y niñas de nuestra sociedad modelaron por la pasarela los vestidos de Zerbinatti, en su mayoría prendas informales de colores pasteles, grandes vuelos y algunos que otros destellos de brillo.
En tanto, Michelle Zarak presentó vestidos casuales en donde predominaron los estampados, cuero y colores como el verde, rojo y negro.
El turno le tocó al pianista puertorriqueño Francisco Paz quien deleitó con canciones de su más reciente álbum titulado "Hollywood Goes Latino" del que se desprenden temas de famosas películas como "Misión Imposible", "My Favorite Thing" y "Titanic", entre otras.
Aunque en general la ejecución de Paz fue ejemplar, a no ser por los temas de la película "Titanic" y "Andrea", pieza que compuso el pianista a la hija de una amiga, cuando esta aún se encontraba en el vientre de su madre; las demás fueron de ritmos no tan románticos (bachata, pop-latino y rumba flamenca).
Cuatro distinguidas damas (Ana Elena Motta, Rosita de Motta, María I. Kodat de Bazán y Cecilia de Salvador) subieron al escenario junto al maestro de ceremonia para hacer entrega al diseñador de origen cubano, Roberto París, del máximo galardón que otorga la Fundación San Felipe. Y a continuación inició lo que creemos le dio el toque de "Noche Romántica" al evento.
Roberto París hizo gala de hermosos vestidos de noche, en colores representativos para la ocasión, como lo son: el blanco, rojo, negro, dorados, azules (en varios tonos) y naranja, para finalmente cerrar con un elegante vestido de novia, con el que arrancó aplausos de los presentes. Faldas largas, aberturas a media pierna, vuelos, transparencias, tornasoles, espaldas afuera y delicados cuellos, fueron lo característico de este impresionante desfile de moda que contó con la participación de aproximadamente 21 modelos.
Fuegos artificiales despidieron a cada uno de los asistentes a esta "Noche Romántica", que estuvo a lleno completo y en donde París se lució y se apoderó del romanticismo.