De acuerdo con Rafael, un veinteañero, la gente se entera de los resultados del día al despertar. No es como otros años, cuando se hacía barbacoa en las tardes y se disfrutaba cómodamente de los juegos". Asimismo, Víctor opina que no se ha afectado el horario de las personas; considera que el mundial para muchos ha pasado desapercibido.
Ana, una aficionada perteneciente al sexo bello, nos confesó que aunque le encanta el deporte, no pierde su sueño por ello. Afirmó conocer a personas que si se desviven y amanecen viendo los partidos.
Son entusiastas, devotos y apasionados, viven y sufren a la par de su equipo. Y cuando las cosas salen bien o mal, se les nota de inmediato en sus rostros y conducta general. Los de buena vibra son llamados hinchas, los violentos: barras bravas (sudamericanos) o hooligans (ingleses). Se rapan la cabeza o se hacen cortes de cabello con el nombre de su equipo, se pintan la cara y cabello con los colores representativos y gastan cantidades considerables de dinero en uniformes y boletos para ver los partidos.
En nuestro país, quizás no seamos tan intensos a la hora de exteriorizar nuestras preferencias, pero podemos encontrar a verdaderos fanáticos a "hueso colorao". A ellos si les afectan los horarios y el resultado de los partidos. Alejandro se desvela en los partidos que le parecen interesantes y cada vez que su equipo jugaba. Se le ha alterado su ritmo de vida, tiene sueño en horas de trabajo y toma siestas en horas inusuales. Al llegar a su casa duerme con el fin de estar despejado para los partidos de la madrugada.
Cornelio, visiblemente desvelado (tenía los ojos rojos y expresión agotada), nos describió su rutina: llega del trabajo a las 5:00 p.m., a las 6:00 p.m, se acuesta, luego se despierta para ver a sus favoritos y vuelve a dormir a las 3:00 a.m.; "si todos los partidos son interesantes, no duermo", agregó. Con este agitado horario, ¿en qué tiempo tienes relaciones?, pregunté. Cuando se quiere, se puede, me dijo. Todo es cuestión de organizarse. Se puede hacer apenas llego del trabajo, como anticipo del partido, o después de éstos.
Sobre el mismo tema Alejandro, añadió que el sexo también se altera. Y como todos los hábitos, puede ser modificado. "Es algo que no va a ser permanente, y que luego de un mes volverá a la normalidad", observó.
Tomás, periodista deportivo, nos habló de un amigo que es 150% fanático de Brasil, si ganan, él gana; y si pierden, él se hunde con ellos. Relató que en el Mundial de Fútbol pasado, cuando perdieron frente a Francia, se pegó tal borrachera que no pudo ir a trabajar al día siguiente.
Cuando Argentina fue eliminada del campeonato, Alejandro, admitió haber sentido una tristeza enorme, no tanto por el juego, "porque en deportes siempre hay revanchas", sino por el pueblo argentino que cifraba sus esperanzas en el equipo para mitigar estos momentos tan difíciles que están viviendo. "Después de ver el partido en la madrugada, me levanté y se sentía muy feo. En el trabajo no quería ni hablar, me sentía muy angustiado", declaró.
Podríamos decir que para muchos el fútbol es una verdadera pasión, que afecta sus cuerpos y espíritus. Algunas mujeres que no son fanáticas se consideran "viudas del deporte", otras se tiene que conformar con rapiditos, madrugonazos o mañaneros, y en el peor de los casos al perder el equipo de su amado, abstinencia total hasta que se le pase la tristeza.
Los lugares de moda están abarrotados en las madrugadas, sus dueños están felices y los taxistas también. Esperemos que al igual que en carnavales, no haya recuerdos en las secuelas de padecimientos hepáticos por la ingesta de alcohol, fatiga crónica o hermosos bebés cuyos nombres pueden ser Alessandro (Del Piero, jugador italiano), Ronaldo o Rivaldo, en honor a los "musos" que inspiraron su concepción.
Olvídense de los "mañaneros" o "madrugadores", pues a esa hora estaremos viendo partidos.
Es muy posible que recibamos visitas entre las doce de la noche y las 7:00 de la mañana, por lo que es necesario tener preparadas picadas y cervezas para atenderlos dignamente.
A las 7:00 de la noche se apagan todas las luces y nos acostamos todos para poder descansar lo suficiente sin perder ninguno de los partidos.
Entre las 12:00 de la madrugada y las 7:00 de la mañana del día siguiente existirá una especie de "toque de queda voluntario", por lo que cualquier necesidad como leche, medicinas, emergencias pediátricas, etc. deberán ser tramitadas con anticipación para ser cubiertas antes o después del horario ya mencionado.
Debido a que el desvelo puede traer algunas consecuencias en los lugares de trabajo que afecten directamente los ingresos como reducción de horas extra, bonificaciones y hasta alguna suspensión y que los gastos en productos etílicos se elevarán considerablemente, se les sugiere que como amas de casa conscientes establezcan un "plan de ahorro de emergencia" que evite gastos superfluos como cereal, papel higiénico con aroma, cosméticos, agua mineral y otros para poder subsistir el mes decentemente.
Coordinarse con las mamás de los compañeritos de los niños para poder establecer quién los va a ir a dejar al colegio en las mañanas, en el caso que éstos se empecinen en mantener la hora de entrada cuando no se ha terminado el último de los partidos.
La decoración de la casa cambiará este mes de acuerdo a los colores oficiales del equipo predilecto del hombre de la casa; en caso de haber conflicto con los de algún hijo mayor, la casa será dividida en zonas a efecto de instalar banderas y posters.
Nuestro humor va a ser extremadamente variable de acuerdo a los resultados del partido de la noche anterior, que puede variar desde profundas depresiones hasta despilfarradoras alegrías (manifestándose borracheras en ambos casos).
Los sábados por la tarde y domingos todo el día serán considerados como momentos de recuperación de las horas de sueño perdidas para poder seguir con este afán la siguiente semana, por lo que pueden ir posponiendo piñatas, excursiones, reuniones de padres de familia y visitas a familiares para cualquiera de los restantes 6 meses del año.
El dormitorio de los niños pequeños debe ubicarse lo más lejos posible del televisor y buscar la manera de aislarlo de ruidos, puesto que las casas se llenarán de expresiones no apropiadas para ellos y el grito de GOOOOOOOOOOOOLLLLLLLLLLL se puede escuchar en cualquier minuto del horario antes indicado.
A partir del 1 de julio el matriarcado podrá reestablecerse en cada uno de vuestros hogares.