Este color es la herencia de la mujer ícono, a modo de las bellísimas actrices italianas de los años ´50 - ´60.
Para la estilista Raquel Solano del Salón de Belleza Image, es esta particular característica la que ha impulsado la nueva tendencia del rojo en las uñas, pues la mujer actual apuesta por la sensualidad y el misterio que evoca este color.
"El uso de los esmaltes rojos no tiene límite; lo puedes aplicar sobre tus uñas si vas a lucir un atuento totalmente blanco, negro o de colores fuertes", manifestó Solano.
A pesar de la nueva pasión por el rojo, la elección del tono para las uñas sigue siendo una cuestión de gusto. Los colores discretos que siguen las variaciones de la carnación natural (marfil, blanco, mate, beige, rosa claro) resultan favorables en todas las uñas.
Sin lugar a dudas, la aplicación de las tonalidades en rojo atraerá miradas, pero las manos que lleven dichos tonos deben ser bellas y estar cuidadas, o por lo menos tener unos dedos largos y uñas anchas.
Igualmente, la tendencia en el corte se inclina hacia la costumbre de cortas y cuadradas, en vez de la forma clásica de uñas largas y puntiagudas, .
Existen muchas mujeres que no encuentran la manera adecuada de lucir uñas atractivas. Sin embargo, y según manifiesta Raquel, es posible corregir la forma y el tamaño de las uñas, aunque cada tipo necesite un tratamiento diferente, con la puesta a prueba de estos trucos.
La forma y el tamaño de las uñas se pueden corregir muy ligeramente con la lima y el esmalte.
En las uñas cortas y anchas, los bordes deben dejarse crecer y no limar nunca hasta la carne. La forma debe ser ligeramente ovalada.
Las uñas alargadas en forma de almendra, se liman respetando la forma del ángulo, es decir ovaladas.
Las largas rectangulares se liman rectasy siguiendo una línea perpendicular al dedo.
Y las uñas redondas, se liman en óvalo dejando crecer un poco los bordes para aumentar su longitud.
La base es indispensable para proteger las uñas y fijar el esmalte.
Los aceites esenciales, algunos jabones y algunas cremas de manos pueden oscurecer el tono.
Los largos baños calientes no son buenos para las uñas, ya que las deshidratan.
Los cepillos de uñas deben tener las cerdas rígidas para limpiar bien las bacterias y no separar el borde de la uña.
El esmalte de uñas no se debe secar jamás al sol ni tampoco sobre un foco de calor, ya que provoca que se levante enseguida y que la base se vuelva amarilla.
No hay que aplicar el esmalte de uñas justo antes ni después del baño porque la humedad, como la grasa, impide su adherencia.
Si el rojo no es de su agrado, recuerda que la gama de beige y todos los blancos están en perfecta armonía con las pieles blancas.
Los rosas pálidos favorecen a las pieles mates u oscuras.
Los transparentes son soberbios pero sólo sobre uñas impecables; si no, es mejor elegir el beige.
Los rojos vivos valorizan a todo tipo de pieles, ya sean las muy blancas o las francamente mate, así como a las morenas.
De igual forma, los rosas destacan sobre pieles ligeramente morenas.
Los tonos burdeos se adaptan mejor a las uñas cortas y cuadradas.
Los nacarados hay que utilizarlos con cuidado porque pueden llamar mucho la atención.
Los tonos muy oscuros deben ir sobre uñas cortas y mejor sobre piel clara. El negro, un color marginal en los esmaltes de uñas, debe reservarse para momentos muy especiales.
Atrévete a consentir a tus uñas y hacer de tus manos una buena parte de presentación que refleje tu personalidad.