Como bien lo dice la canción "caminante, no hay camino, se hace camino al andar...", más de 500 hombres, mujeres, jóvenes, adolescentes, niños y niñas hicieron trocha con sus pasos, en la Gran Caminata por la Educación, para afianzar una convicción, la educación es sinónimo de progreso y un papel activo por parte de cada actor social producirá cambios que permitirán un sistema educativo más acorde con las necesidades y demandas actuales y por venir.
El 16 de noviembre, en un domingo de compromiso, partió entusiasta y bien temprano portando estandartes y mensajes de motivación el grupo de caminantes, liderado por el Consejo del Sector Privado para la Asistencia Educacional, CoSPAE, cuya labor avalan más de 20 gremios del país que comparten la filosofía de que las reformas para un Panamá más a tono con los retos vigentes y del futuro parten del propio individuo, y ¿qué mejor instrumento para facilitarlas que la educación?
Reafirmaban lo dicho por el presidente de CoSPAE, Ing. Irvin A. Halman: "Unidos por la educación somos parte de la solución. El momento para transformar la educación es ahora y con su voluntariado lograremos un mejor país".
"Caminando por la educación educamos a Panamá, paso a paso", el lema de la caminata, fue enfatizado por Halman cuando instó a los/participantes, que incluían madres con bebés en brazos, estudiantes, docentes, empresarios, ciudadanos/as en general.
"Caminemos por los estudiantes, caminemos por las escuelas, caminemos por los valores... por la equidad, por la excelencia y caminemos juntos por el progreso", dijo Halman.
Y, así lo hicieron durante dos horas. Iban felices, las bandas escolares, cánticos patrios y de motivación, letreros (del Instituto Nacional, el Instituto Fermín Naudeau, Academia Interamericana de Ciencias Aplicadas, Instituto Celestín Freinet y Colegio Alfredo Cantón), se dejaban escuchar mientras bajo los rayos del sol el grupo "hacía camino al andar".
Acompañaban a estudiantes y docentes empresarios y trabajadores de empresas patrocinadoras del evento y colaboradoras de CoSPAE. Voluntarios/as de algunas de ellas distribuían botellas de agua a los caminantes.
Al retornar, llegó la hora de la premiación tanto a colegios como a empresas. Tarea difícil cuando todos merecen premios y aplausos por su indeclinable respaldo a la educación. Resultó ganador entre los planteles el Alfredo Cantón, de San Miguelito (recibió un equipo de cómputo), cuyo entusiasmo era contagioso, en tanto que las empresas ganadoras fueron Canon y CEMUSA, ambas se hicieron merecedora a sendas becas de CoSPAE para que un funcionario/a de cada una estudie inglés en el Centro de Idiomas de la ONG.