Woody Allen asegura que pasó cinco años despreocupado. Luego ya comenzaron las dudas. "Mi madre siempre dijo que era un niño muy alegre hasta que cumplí cinco". Mañana cumple 75 y por suerte descubrió a temprana edad el remedio para sus depresiones: "Hacer películas es una buena distracción de los tormentos de la vida”.