La primer entrega del Grammy Latino confronta problemas que podrían terminar en boicot, de acuerdo a informes divulgados por "La Botana" , basándose en que la intención de boicot proviene precisamente de los nominados y las empresas discográficas que los representan.
Según la información, algunos de los nominados aún no han confirmado su asistencia, y al parecer nunca la confirmarán, debido a que según sus propias palabras, no tienen oportunidad de llevarse el premio.
De acuderdo a "La Botana", las disqueras argumentan que hay mucha desigualdad y favoritismos hacia los cantantes de Sony Music, y sobre todo a aquellos a quien produce Emilio Estefan, por tanto esas disqueras han pedido a sus representados que no asistan a la ceremonia de entrega del Grammy Latino.