La ciudad de Xuchang, en la provincia china de Henan, una de las más pobladas y pobres del país, cuenta con 200 años de historia en la fabricación de pelucas, un complemento de moda que usaron ya las emperatrices egipcias y las mujeres de la nobleza china para realzar su belleza.
Cortarse las largas trenzas, símbolo del feudalismo, marcó el comienzo de las reformas democráticas en China a comienzos del siglo XX, aunque la venta de cabello para pelucas como negocio parece que fue descubierto por los judíos, que lo exportaron a Europa al abandonar la costumbre de dejarse largas melenas.
Zheng Youquan es un campesino de Xuchang convertido en multimillonario gracias a "Rebecca", el mayor negocio de venta de pelo y fabricación de pelucas de China, país a su vez líder mundial del sector.
Los ingresos de su empresa, cuyo nombre escogió Zheng después de leer su novela favorita, "Rebecca", de la británica Daphne du Maurier, alcanzarán este año los 40 millones de dólares estadounidenses.
La familia de Zheng lleva generaciones dedicada a la compra de cabello. Su padre, de 75 años, se inició en el negocio siendo aún adolescente, aunque nunca entendió por qué los japoneses y coreanos compraban tanto pelo en China hasta que su hijo estableció la marca "Rebecca" en 1993. La empresa cuenta hoy con 2,000 empleados, la mayoría mano de obra excedente del campo que tuvo que trasladarse a la ciudad en busca de una salida laboral.
"Rebecca" utiliza 850 toneladas de pelo al año, que consigue a través de más de 2,000 establecimientos de compra-venta distribuidos en la India, Birmania, Vietnam, Rusia y en diversas regiones del interior de China.
Sus pelucas, de todos los tamaños y colores, se exportan después a una docena de países en Norteamérica, donde cuentan con un 65 por ciento del mercado, Europa occidental y Africa.
Zheng cuenta que las pelucas se han utilizado a lo largo de la historia de Oriente como símbolo de la prosperidad cultural y hoy se han convertido en una parte importante de la industria de la moda.
"Las tendencias de la moda en el cabello son tan importantes como las de las prendas de vestir, lo que representa un enorme potencial de mercado", explica el gerente de la compañía.
Sin embargo, hasta el siglo XX los estilos de peinado a la moda estaban limitados a las clases altas de la sociedad, y aún así se definían por dictados relativamente rígidos. También los hombres, a lo largo de la historia, han lucido espesas cabelleras gracias al uso de la peluca, y aún hoy es de obligado cumplimiento su utilización por los abogados británicos cuando acuden a los tribunales.
Los babilonios y sirios se teñían las melenas y la barba de negro y después lo rizaban en bucles, aunque a menudo utilizaban pelucas, y la nobleza egipcia usaba postizos negros en ocasiones ceremoniosas o para protegerse del sol.
En la Roma republicana, las mujeres hicieron uso de pelucas hechas de cabello rubio de los bárbaros cautivos y en el siglo XVII, por ejemplo, los hombres de la corte siguieron la moda impuesta por Luis XIV, que al quedar calvo comenzó a hacer uso de la peluca.
Ya en el siglo XX fueron las actrices de moda las que impusieron estilos de peinados, como el color platino de Jean Harlow o de la mítica Marilyn Monroe.