La hija de Withney Houston, Bobbi Kristina, podría haber perdido la batalla después de cinco meses de permanecer en coma, pues en el reconocido Peachtree Christian Hospice, en donde se encuentra bajo los debidos cuidados médicos, se instaló una carpa blanca y además, fuera del lugar había una carroza fúnebre.
Los familiares de la joven cantante se reunieron ayer para darle lo que podría ser el último adiós. Esta es la tercera vez que la familia visita el hospicio, siendo esta vez su tía Pat Houston captada llorando y abrazando a los amigos que los acompañaban, mientras que Gary, el medio hermano de Whitney Houston, llegó media hora más tarde, según informó Daily Mail.
Algunos amigos de la familia se abrazaban y sonreían antes de entrar al hospicio, el tío Ray, quien fuera el guardaespaldas de Whitney, llegó para ver a Bobbi también. Después llegó su adorado tío Tommy Brown.
De acuerdo con el portal Radar Online, -mismo que compartiera los mensajes de texto en donde se revela que Bobbi estaba desesperada por obtener ayuda al estar cansada de pelear con su novio Nick Gordon-, anunció que el hospital, hasta el momento, no ha registrado ninguna muerte.
Demandado
Al final Nick Gordon, de 19 años, tendrá que enfrentarse a una demanda civil de 10 millones de dólares por asaltar a su novia Bobbi Kristina y robarle miles de dólares.
La acción fue emprendida por los tutores legales de la joven hace un mes.
Además, según informa la revista People, los papeles señalan que Nick se hizo pasar por marido de Bobbi para controlar a la aspirante a cantante e hija de la fallecida Whitney Houston y Bobby Brown y limitar su contacto con otras personas.
"Gordon, en ocasiones, contestaba al teléfono personal de Bobbi, no la dejaba cerrar citas sin su aprobación e incluso llegó a manipular sus datos bancarios para poder acceder a su dinero", relata el documento.
Según aparece en la demanda, Kristina (que también era adicta a las drogas desde los 14 años) tenía planeado reunirse con una persona el 31 de enero de 2015 -justo el día en que fue encontrada inconsciente en una bañera de su casa - tras confesar que su novio "no era el hombre que ella pensaba", aunque nunca llegó a acudir a la cita pautada.
En lugar de la reunión, acabó "inmersa en una fuerte discusión" con Nick en su casa, que terminó con ella "boca abajo en la bañera, con la boca hinchada por los golpes y un diente roto" hasta que finalmente se le diagnosticó "un daño cerebral global e irreversible".
Por el momento, no se han presentado cargos criminales contra Gordon.