Seis periodistas, fotógrafos y dueños de medios de comunicación serán juzgados en Francia, acusados de violación de la intimidad, tras la publicación en 2012 de fotografías de Kate Middleton, duquesa de Cambridge, con el pecho al aire, informaron el martes fuentes judiciales. (VEA TAMBIÉN: Coronación de William y Kate Middleton como reyes costará $ 100 millones)
Las polémicas fotos fueron tomadas hace cuatro años cuando la esposa del príncipe Guillermo tomaba el sol en la terraza de una mansión privada durante una estadía en el sur de Francia.
Las imágenes, que fueron publicadas en la revista francesa Closer y en el diario regional La Provence, provocaron la indignación de la familia real británica y levantaron un debate sobre la intromisión de la prensa en la vida privada de las celebridades.
La directora de la redacción de Closer, el presidente del grupo de prensa Mondadori, dueño de la revista, tres fotógrafos y el director de La Provence serán juzgados ante un tribunal por violación de la intimidad y complicidad, de acuerdo con una decisión judicial.
Las imágenes de Kate en topless fueron posteriormente publicadas en otros rotativos europeos, entre ellos el italiano Chi –que pertenece también a Mondadori–, la revista de famosos sueca Se och Hör y su equivalente danés Se og Hoer, publica Infobae.
Ese mismo año, la pareja real había presentado una denuncia para identificar a los fotógrafos que habían tomado el retrato y por "violación de la vida privada".
Entonces, el palacio real británico calificó de "grotesca" la revista que publicó las polémicas imágenes y sentenció: "Recuerda los peores excesos que sufrió la princesa Diana". De acuerdo con los medios británicos, la joven se mostró "furiosa, disgustada y decepcionada".
La casa real británica tiene desde hace años un pacto con los editores de los diarios de Reino Unido para delimitar lo que es la vida pública e íntima de los miembros de la familia de Isabel II. Poco antes de la boda de Guillermo y Catalina, la reina llamó a los responsables de los periódicos británicos y pidió que no se agobiara a la pareja. A cambio ellos se mostrarían especialmente atentos con los medios de comunicación en los actos públicos. Sin embargo, los duques se han quejado en los últimos meses del acoso que sufren sus hijos.