Michael Jackson vuelve a ser el centro de otro escándalo cuando acudió a una corte en Hollywood para comparecer por una demanda en su contra que le reclama 21.2 millones de dólares por la cancelación de varios conciertos. Lo trágico no es eso, sino el momento en que Jackson tuvo que quitarse su tapaboca para dejar al descubierto la realidad: su rostro.
Un Jackson frágil, que estalló en llanto durante el interrogatorio, mostró un rostro demacrado, con la barba a medio crecer y vendoletas en la nariz. El autonombrado "Rey del Pop" negó las acusaciones y explicó que la cancelación de los Conciertos del Milenio (uno en Sydney y otro en Honolulu) fue decidida por el promotor israelí Marcel Avram, cuando éste se dio cuenta que no serían tan lucrativos.
Avram, el afectado, quien promueve los conciertos de Jackson desde 1972, dice que fue el artista quien decidió no cantar por la baja venta de boletaje. El promotor artístico exige el reembolso de 11.2 millones de dólares, por el adelanto que le dio a Jackson y 10 millones más para cubrir las pérdidas ocasionadas.