Veterinarios en Inglaterra debieron operar de urgencia a una perra pastor alemán que había ingerido 28 pelotas de golf tras semanas de incursiones en un campo cercano.
La perra Libby, de 18 meses, había estado escupiendo sangre después de semanas de buscar pelotas de golf en un campo de juego en el noroeste de Inglaterra, donde su dueño Mike Wardrop trabaja como gerente del bar.
Wardrop dijo el viernes que no se había dado cuenta de que la perra tenía un apetito secreto por las pelotas que encontraba en el Didsbury Golf Club de Manchester.
"Cuando la llevo a pasear todos los días es propensa a encontrar pelotas de golf", dijo Wardrop. "A veces puede tener como cinco en la boca", agregó.
Libby, que recibió una sutura de 30 puntos, se está recuperando de la operación para extraerle las pelotas de golf y su dueño advierte que la perra tendrá que modificar su afición.
"Tuve que comprarle dos pelotas de fútbol", dijo Wardrop. "Esas no se las va a poder tragar", explicó.