La fiesta del "Momo" llegó a su fin, dejando una secuela de insatisfacción de parte del público que optó por pasar los cuatro días en la ciudad capital.
Desde el viernes de coronación, la minúscula presencia del público en la Vía España se hizo notar, hasta las ventas ambulantes estaban, como dice el buen panameño, "flojas".
El descontento de turistas procedentes de Nueva York se hacía sentir con frases negativas a la popular fiesta que por años ha generado una considerable masa de turistas al país. De igual forma, la demora de algunos artista para su participación, llenó de ira a los que esperaban con ansias el prometido derroche de lujo y esplendor.
Pero a pesar del descontento público que reflejaron los medios impresos, la reina del Carnaval, Ana Karina Ábrego, manifestó que "se siente contenta y emocionada con su participación en las pasadas fiestas carnestolendas, ya que experimentó la satisfacción de los que la apoyaron, en cuanto al mensaje que emitió como la imagen de la belleza y el glamour en los días de celebración.
"A pesar de que el carnaval se organizó en tres semanas, el trabajo fue excelente", señaló Ábrego, agregando que Ricardo Guerra, Presidente de la Junta del Carnaval, sabiamente reclutó a personas que tenían años de experiencia en la realización de esta fiesta en la capital.
Para Karina, el acto de coronación fue un momento de emoción y alegría, a pesar de que conoció los detalles de su presentación en su primera y única práctica, el día jueves.
"Cuando practicamos junto al cuerpo de baile D´Triana, quienes fueron los responsables de montar el acto de coronación, conocimos todos los detalles, pero durante la noche del día siguiente, uno de los bailarines obstaculizó mi paso y no pude bajar hasta la parte final de la tarima", dijo la reina, sin mostrar ninguna preocupación por lo ocurrido.
Otra de las cosas por la que su majestad se sintió exaltada fue por su atuendo, un elegante vestido azul y una simbólica. A decir verdad, ella prefería un traje azul con dorado, pero no pudieron complacerla, pues fue difícil encontrar la tela, además, su corona no le combinaría con los colores elegido.
La opinión de Ana Karina va en contra de las notas publicadas en los diarios. "Yo leía los periódicos en donde decían que al Carnaval le faltaba esto y lo otro, pero en realidad no le vi nada malo en cuanto a su organización, a pesar de que hubo varios incidentes que se escapaban de sus manos".
Finalmente, la portadora de la corona del Carnaval capitalino nos comentó que el próximo mes le estarán haciendo entrega de sus premios, entre los que se encuentra un carro.
"Escogí un Ford Fiesta" color blanco, porque considero que es un color fresco y agradable", finalizó.
Recibió su título de bachiller en la Academia de Matemáticas José Zambrano Rojas y actualmente realiza estudios universitarios en la ULACIT. Es modelo profesional de la agencia Phisical y ha participado en varias propagandas y eventos como azafata.
"A pesar de las críticas todo salió bien"
La reina del "Sabor Tropical 2005" manifestó que se siente emocionada y satisfecha con la organización del Carnaval.