Una trucha de mar o un salmón de 1 kg.
l 3-4 dientes de ajo muy picaditos.
Un buen vinagre de vino blanco.
perejil picado
aceite de oliva y sal
Filete el pescado y córtelo en lonchitas finitas.
Ponga el pescado cortado en una vasija y échale sal y un buen chorron de vinagre. Déjelo un momento que coja el vinagre, mientras lo mueve con las manos limpias con cuidado de no estropear mucho las lonchitas. La carne del pescado tiene que cambiar de color.
Escurra bien el pescado. Póngalo ahora en una bandeja de servir y repártalo bien para que cubra todo el fondo. Póngale ajo y perejil y échele un poco de aceite de oliva. Déjelo un rato en el refrigerador para que se termine de juntar todo el aliño.