La literatura panameña goza de buena salud. Así lo puso de relieve Enrique Jaramillo Levi, durante el Primer Encuentro Nacional de Escritores, críticos y lectores, que tuvo como escenario la Facultad de Humanidades de la Universidad de Panamá, durante la Semana del Libro.
Los escritores panameños realizan su trabajo artístico a pesar de que el medio es reacio a las manifestaciones de la cultura, que buscan expresarse con todo y la indiferencia estatal y privada y la poca valoración de los lectores. Pese a esa realidad de dificultades e incomprensión, que no es nueva, Panamá siempre ha tenido excelentes cuentistas y poetas. Nuestros creadores se han tomado en serio su tarea creativa.
Así lo puso de manifiesto Enrique Jaramillo Levi, presidente de la Asociación de Escritores de Panamá, ADEP, que junto con la Facultad de Humanidades de la Universidad de Panamá organizó el evento.
Informó que entre poetas, ensayistas y dramaturgos, 130 nuevos autores han aportado a la bibliografía nacional de 1990 a la fecha.
El cuento representa en calidad y cantidad la vanguardia de los genéros literarios que se escriben en el país. En los últimos 36 años han surgido 70 nuevos cuentistas en el país.
El gran ausente fue el público en este Encuentro, donde se reunieron más de medio centenar de autores de varias generaciones, quienes en conversatorios, mesas redondas, recitales y otras actividades compartieron con la audiencia que no por reducida resultó menos interesada en profundizar en los secretos de la literatura, que, tal cual expresó Jaramillo, "ha sobrevivido los ajetreos del tiempo y las mezquindades de la naturaleza humana".
Cuando el cable llegó a bordo del CSK Eminence, cuatro pasacables en cubierta lo halan con fuerza, para que otro pasacable lo pueda asegurar alrededor de una gran bita en la cubierta principal. Los pasacables dejan el cable asegurado y uno de los contramaestre de pasacables da la señal de "preparado" al operador de locomotora, quien luego lo tiempla fuertemente. Mientras que las dos primeras locomotoras en el muro central comienzan a guiar el barco dentro de las esclusas, los pasacables trabajan rápidamente para amarrar los cables de las otras dos locomotoras.
El operador de la caseta de control abre las primeras compuertas de las esclusas y las locomotoras ayudan al barco a pasar a la segunda cámara. Diez minutos después de que la compuerta ha sido cerrada nuevamente, la segunda cámara de las esclusas está ya llena de agua y el operador abre la compuerta de la tercera y última cámara y las líneas son recogidas por última vez y nos disponemos a navegar por el lago de Miraflores hasta llegar a la próxima esclusa de Pedro Miguel.
En las Esclusas de Pedro Miguel, nuevamente empieza el proceso de esclusaje.
Cuando las compuertas se cierran y empiezan a llenar la cámara, el Capitán Aparicio mira hacia babor, en donde el granelero está a poco más de un pie de la pared de concreto de las esclusas. Por radio, el práctico dirige a los operadores de locomotora para que ajusten la tensión en sus cables a fin de evitar que el barco choque contra las paredes de las esclusas mientras sube el nivel del agua.
Mientras tanto el Capitán Gonzalez baja del puente de mando del buque y me explica desde la cubierta principal todo el trabajo que están efectuando para poder transitar el buque por las cámaras de la Esclusa de Pedro Miguel.
El CSK Eminence deja las Esclusas de Pedro Miguel. Los pasacables en la popa del barco sueltan el último de los cables de las locomotoras y caminan rápidamente hacia la escala. El operador de lanchas y un marino esperan a bordo de la lancha que los llevará a tierra y ellos desembarcan mientras el CSK Eminence inicia su recorrido por el Corte Culebra.
Sin lugar a dudas los aspectos que encierran este trabajo de Piloto del Canal son de importancia para todos los panameños.
Espere más detalles el próximo martes.
(primera entrega)