El arte israelí se ha despojado en la última década de su dimensión localista y política para abrazar una temática universalista y pesimista posmoderna, recogida en una exposición en el Museo de Israel de Jerusalén.
La exhibición forma parte de un macro-proyecto organizado con motivo del sesenta aniversario de la creación del Estado de Israel, en el que cada uno de los seis principales museos del país acogerá un decenio diferente de arte local.
Aunque cronológicamente sea la última, la muestra de Jerusalén ha sido la primera en abrir sus puertas, como harán progresivamente hasta el 28 de agosto en los museos de arte contemporáneo de Herzliya, Haifa, Ein Harod, Ashdod y Tel Aviv.
En los años 50 del pasado siglo, el arte israelí trató el conflicto entre localismo y universalismo, para plasmar una década después el "nacimiento de lo nuevo".