Sin duda, el resultado final del prestigioso certamen Miss Universo 2002, dejó sorpresas y sorprendidos, también algunas frustradas y muchas conformes, no faltaron las críticas, acusaciones de racismo y hasta amenazas de pelearnos la sede del próximo año, momentos antes de que se declara oficial. ¡En serio! Al menos así lo divulga la prensa boricua, de la cual hemos hecho un minucioso compendio para el deleite de los seguidores de esta competencia de belleza, considerada como la más importante del mundo.
Según la prensa boricua, una de las más afectadas al ser eliminada de la competencia, fue la delegada de Miss Estados Unidos, Shauntay Hinton, quien rompió en llanto cuando no fue seleccionada entre las diez semifinalistas.
La chica ahogada en lágrimas, no pudo ni siquiera volver a salir en escena, como lo hicieron sus compañeras, tampoco asistió a la fiesta que se hizo luego de la coronación, pues se marchó llorando hacia su hotel, El Intercontinental. La beldad negra había divulgado, según la prensa, que en el pasado llegó a sentirse fracasada por no ver frutos en el trabajo que hacía.
Al día siguiente de la competencia, la estadounidense salió a toda velocidad del hotel para tomar un taxi hacia el aeropuerto, momento en que se percató de que le faltaba su identificación y tarjeta de crédito. Los diarios "El Nuevo Día" y "Primera Hora" publicaron que el percance obligó a Hinton a regresar a la habitación para revisar nuevamente sus maletas.
La que se quedó "vestida y alborotada", parece haber sido la señorita Ruth Ocumarez, representante de República Dominicana, quien dijo al diario "Primera Hora", estar sorprendida que Panamá fuera elegida entre las semifinalistas: " Esto no termina aquí, pronto volverán a escuchar de mí. Quiero que sepan que aunque la corona no la llevamos para República Dominicana, salimos triunfadores. Estaba segura en todo momento y estoy muy contenta con el apoyo recibido. Me sorprendió mucho que Panamá saliera entre las diez finalistas". Poco antes de la coronación, el cónsul dominicano en Puerto Rico había hecho público su deseo de llevarse la sede del certamen 2003 para su país.
El moño de Miss Puerto Rico fue el culpable de que la eliminaran, según estilistas, publicados en la prensa. Magali Febles -encargada del entrenamiento de la candidata de Puerto Rico- señaló al diario "Primera Hora", minutos más tarde del anuncio de las diez favoritas, que la beldad boricua no debió llevar un postizo para el desfile de traje de baño en la competición preliminar, ni tampoco el moño que usó en la misma ocasión, para la presentación en vestido de gala.
El diario publicó que en la noche del miércoles, cuando Miss Puerto Rico ya había sido eliminada de la competencia, reapareció en el escenario con un moño desproporcionado, sobre el cual pesó gran parte de la culpa del resultado, sin razón alguna. Inclusive, Willie Rosado, quien integró el equipo de estilistas y maquillistas del concurso, explicó al diario que el moño era un postizo, que se elaboró antes de ser puesto y el tamaño era para una cabeza más grande.
La prensa boricua cuestionó la preselección, argumentando no saber qué realmente buscaba el jurado:
"Si se evaluó la figura, entonces, qué hacía la delegada de India, quien tiene caderas anchas y una piel flácida. Si contó el vestido de gala, por qué ganó la rusa Oxana Fedorova, si el traje que llevó en la competición preliminar no era uno acertado, ni tampoco el que llevó en la noche final era el más adecuado. Igualmente sucedió con la representante de Albania, Anisia Kospiri, cuya prenda roja resultó una de las más corrientes del certamen".
Paula Shugart, presidenta de Miss Universe Organization, explicó que la ganadora debía proyectar eso que llaman "ángel", además de su belleza e inteligencia. Por encima de lo anterior, al observar a las diez semifinalistas, en cinco de ellas prevalecía lo que llamaron el "Morticia look", entiéndase de tez blanca y pelo oscuro.
La candidata rusa Oksana Fedorova y la panameña, Justine Pasek, se presentaron la noche final con una imagen muy distinta a la que muestran regularmente las candidatas a los certámenes de belleza, según opinaron la diseñadora de modas Lisa Cappalli y la estilista Cristina Burns.
En una publicación del diario "El Nuevo Día", las especialistas aseguraron que el traje corte imperio con mucha fluidez de la rusa, rompió todos los esquemas de lo que uno piensa de un concurso de belleza. Cappalli considera que algún simbolismo debe haber.
"Llevó un peinado moderno y que le quedaba muy bien. Ella es una mujer de huesos largos y el peinado le favoreció. El maquillaje "smokey" le iba muy bien, está muy de moda y se complementó muy bien con los labios pálidos", comentó Burns.
Por su parte, Cappalli señaló que el traje de la candidata de Panamá, quien resultó primera finalista, tampoco era el traje tradicional de concursos de belleza, sino que tenía una línea más romántica y no era ni revelador ni sexy. "Creo que era más un reflejo de la personalidad", dijo Cappalli.
Mientras que Burns señaló como muy apropiado el maquillaje bastante neutral y el haber utilizado el cabello con su rizo natural. En cuanto a las demás finalistas, ambas expertas en el campo de la moda y la belleza coincidieron en que no lucían muy a tono con los tiempos
Aunque la gran mayoría de los televidentes entendió que Oxana contestó "cuando digo algo incorrecto" a la pregunta final, una profesora de idiomas, residente en San Diego, de nombre Aned Yarelis Muñiz Gracia, aclaró al diario "Primera Hora", que el traductor debió haber dicho "cuando digo mentiras". La pregunta final (igual para las cinco finalistas) fue "qué te hace sonrojar", a lo que ella contestó que cuando dice mentiras, respuesta que -según la televisión federal rusa- fue decisiva para su victoria.