El Museo Picasso de París expone hasta el 3 de enero los tesoros que enriquecieron recientemente su colección, como algunas de las más bellas piezas de la colección Dora Maar.
La exposición "De la Celestina a Dora Maar" atestigua la vitalidad del museo, 20 aûos después de la entrega al Estado francés de obras de arte con que en 1979 los herederos del artista pagaron los derechos de sucesión, y con las cuales se fundó el Museo, que contaba entonces 3.600 piezas. Desde entonces, más de 1.800 donativos y legados de obras de Picasso enriquecieron la colección del Museo.
Pueden admirarse ahora en él obras como "Tres figuras bajo un árbol" (1907), óleo donado por William McCarty-Cooper en 1986, "La Celestina" (1904) donada por Fredrik Roos en 1989, o los 38 dibujos realizados durante el rodaje de la película de Clouzot "El misterio Picasso", donados por herederos del artista.
Dos nuevas entregas en concepto de pago de derechos de sucesión significaron un gran aporte para el Museo. La primera, efectuada en 1990 por la hija de Jacqueline Picasso tras la muerte de ésta, dotó al museo de tres retratos de la segunda esposa del artista. La segunda entrega fue hecha en 1998 por los herederos de Dora Maar, que vivió con Picasso de 1936 a 1943, y cuya colección particular fue subastada hace un año. En particular, el Museo recibió los célebres "Retrato de Max Jacob" y "Dora y el Minotauro".