Eminem desea que una juez anule una demanda por un millón de dólares que le interpuso un ex compañero de estudios por presunta difamación. El rapero, cuyo nombre real es Marshall Mathers III, deberá comparecer el 18 de agosto ante el tribunal del condado Macomb, de Michigan, para solicitar a la juez Deborah Servitto que anule el caso, informó el diario The Detroit News.
DeAngelo Bailey demandó a Eminem en 2001, alegando que la canción Brain Damage, del rapero de 30 años -que menciona a Bailey como un abusador- dañó su reputación y sus intentos por lanzar una carrera musical.
El abogado de Eminem, Peter Peacock, solicitó la semana pasada la anulación de la demanda, alegando que Bailey intenta lucrar con la fama de su cliente. Peacock también dijo que la canción narra un hecho real porque Bailey golpeó a Eminem cuando estudiaban cuarto y sexto grados en la escuela primaria de Roseville.
Tite era siempre descrito como un hombre sencillo, con múltiples experiencias que contar. Así como un libro que se abre por sí mismo para narrar a todo aquél que quiera oír (¡y hay que escucharlo!), según la periodista Grisselle Peña Martínez, que narró en medios puertorriqueños una experiencia con el compositor en 1998 cuando dictó un taller de crónica periodística.
Con su habitual sombrero de paja y camisa de estampado africano, siempre le brilló genuina humildad en su corazón.
Comenta Peña Martínez que Tite explicaba a los alumnos de aquel taller que su primera canción surgió de un "desengaño amoroso" a los quince años, "por enamoramientos de esos de la vida, de primeras novias que te dejan, siempre te vuelven poeta", de lo que todos en algún momento hemos sido testigos.
Había decidido tomar cursos de música, añadiendo a su talento mayor conocimiento. Mientras Curet continuó tocando puertas de músicos y empresarios del mundo artístico, las bendiciones llegaban. Así, grabó con Tito Rodríguez aquel precioso bolero "Tiemblas"; con Cheo Feliciano, temas como "Anacaona", "Pa" que afinquen", "Mi triste problema" y esa bellísima creación "Los entierros"; y qué decir de otros grandes como Ismael Rivera, cuando escribió ese homenaje a nuestra gente titulado "Las caras lindas" y aquel pegajoso tema "Mi negrita me espera" y la inolvidable "De todas maneras Rosa"; con Celia Cruz, Isadora Duncan, en el momento en que Celia necesitaba un tema grande que la hiciera mantener vigencia musical en los años setenta; con Héctor Lavoe y Willie Colón, la dupla indestructible de la salsa, canciones como "Periódico de Ayer", "Barrunto" y "Piraña"; igualmente, con otro extraordinario compositor Rubén Blades, a quien le escribió "Plantación adentro" y con la Lupe, con esos clásicos "La carcajada final", "La tirana" y "Puro teatro".
Asimismo, adaptó letras de composiciones brasileñas como "Usted abusó", "La paz de tu sonrisa", y "La palabra adiós" que grabó Blades con Fania All Stars.
Curet Alonso además le dio letras en español al tema de Charlie Chaplin "Candilejas", que cantó Wilkins y adaptó" Si yo fuera rico", de la obra "Violinista sobre el tejado", que posteriormente interpretó Chucho Avellanet, y sus letras han sido escuchadas en películas como "Mujeres al borde de un ataque de nervios", de Pedro Almodóvar y la segunda parte de "El Padrino" de Francis Ford Coppola (uhmmm... estuvo en la ciudad turisteando la semana pasada).
Lejos de conocer al Tite Curet Alonso que compuso tantas bellas canciones, está la figura de un periodista que encontró dos pasiones desbordantes: el periodismo, que le gustaba más que la música, y la composición musical, que siempre tuvo el aliento noticioso.