La Sociedad Suiza para la Protección de los Animales pidió a quienes viajan a países en vías de desarrollo que no se traigan en sus maletas plantas o animales exóticos como recuerdo. "Comprarle por compasión un animal a un vendedor callejero no es hacerle un buen servicio sino estimular la captura de otros animales que se encuentran en libertad", afirma la presidenta de la Sociedad, Rita Dubois.
La introducción en suiza de bolsos de piel de cocodrilo, de animales disecados, o joyas de coral y otros objetos confeccionados con pieles o caparazones de especies raras expone a quien lo hace a fuertes multas en la frontera. Más de 40.000 plantas y de 8.000 animales están protegidos por la Convención de Washington sobre la protección de especies, que han firmado 152 Estados.