El príncipe Guillermo se prepara cada día para ser, en el futuro, un digno representante de la corona inglesa.
Desde el pasado 17 de enero, el hijo del Príncipe de Gales se encuentra por tierras neozelandesas y australianas, en las que viven algunas familias de forma provisional después de que sus casas fueran arrasadas por los incendios forestales del “Sábado Negro”, y el cual le costó la vida a 173 personas en febrero de 2009.
Con esta visita, que se produjo cuando faltan unos días para el primer aniversario de la tragedia, el príncipe trató de consolar a las familias de las víctimas.
El primogénito del príncipe Carlos y Lady Di, y además nieto de la reina Isabel II, ha cumplido a la perfección con este cometido en el que no solo ha disfrutado de los lugares más emblemáticos de las diferentes ciudades, sino que también el heredero de la corona británica, ha tenido la grata oportunidad de reflexionar sobre su futuro e ir preparándose para heredar el legado de su madre, Diana De Gales.