Tonificar las piernas para lucir la piel bronceada se consigue con un poco de voluntad: caminar todos los días a un ritmo intenso y continúo, al menos durante una hora, favorece la circulación y la tensión de los glúteos.
La bicicleta y la natación contribuyen a estirar los músculos. Especialmente el deporte acuático provoca una actividad total en todos los músculos del cuerpo.