Tan excéntrico que, al parecer, vivió como una bestia. Piero di Cosimo hizo carrera algo ensombrecido por genios contemporáneos como Leonardo Da Vinci, aunque su arte brilla con luz propia en la primera gran retrospectiva del pintor en EE.UU.
Nada menos que seis salas se han habilitado en la prestigiosa National Gallery of Art para acoger, desde este fin de samana hasta el próximo 3 de mayo, 44 pinturas del maestro de Norteamérica y Europa.
Hasta la fecha, la única muestra dedicada a Di Cosimo (1462-1522) en Estados Unidos se celebró en 1938 en la Galería Schaeffer de Nueva York, con solo siete obras del pintor, nacido en Florencia (Italia) en plena ebullición renacentista.
La muestra junta cuadros religiosos, retablos de iglesias y sugerentes escenas mitológicas.