Las sandalias siguen siendo las favoritas de las chicas, pero para lucir estos accesorios necesitas tener pies de infarto.
El cuidado de estas extremidades es tan importante como el de todo el cuerpo. Los pies necesitan estar hidratados, así que después de lavarlos con agua tibia, sécalos y aplica una crema , preferible de las que se absorben con facilidad.
Aparte de una buena pedicura, necesitas exfoliarlos por lo menos una vez a la semana con un buen producto, masaje que ayudará a eliminar las células muertas y los mantendrá libres de callosidades.