La “bola de terapia” es una esférica llena de aire, no muy diferente a las coloridas que se emplean para los juegos de los niños, sólo que éstas, confeccionadas con un material más resistente, están destinadas a soportar el peso del cuerpo.
De acuerdo con María Elena González, profesora de educación física, e instructora del gimnasio Power House, utilizar la “bola de terapia” es una de las innovaciones en los gimnasios, que le permite a hombres y mujeres de todas las edades realizar una rutina diferente a lo acostumbrado y con buenos resultados. Con la esférica se puede realizar una rutina denominada “pilates”, que consiste en posar el cuerpo en la bola para ejecutar movimientos que permitirán ejercitar los músculos.
La entrenadora explica que por ser la pelota un elemento inestable, requiere que el cuerpo reaccione con cada músculo para sostenerse sobre ella y estabilizarla, provocando que se active cada uno de los músculos conectados a la espina dorsal.
Puntualiza que al tratar de mantener el cuerpo estable se activan en secuencia todos los músculos, pero también se trabajan por separado con ejercicios específicos.
En esta rutina de ejercicios se trabaja por niveles y progresión, por lo que si usted padece de alguna dolencia muscular, no hay problema, ya que su cuerpo le indicará lo que puede hacer, e irá mejorando y tomando fuerzas con el tiempo. Al necesitar la activación de todos los músculos, esta rutina sirve como terapia para aliviar los dolores de espalda, el cuello, tensión en los músculos, tonificar el abdomen, contrarrestar la debilidad y la falta de fuerza funcional.
Además, a juicio de la entrenadora María Elena, al llevar una rutina de “pilates con bola de terapia”, se obtiene resistencia muscular, fortaleciendo las articulaciones, y, en consecuencia, aumentar la flexibilidad y elasticidad del cuerpo.
Precisa que al estirar los músculos y tratar de estabilizarse sobre la superficie, uno de los cambios notables es que mejora la postura del cuerpo, porque al sentarse sobre la bola el cuerpo se encaja sobre la pelvis, haciendo que la espina dorsal quede recta.
A juicio de la instructora de Power House, “ejercitarse sobre la ‘bola de terapia’ es la mejor forma de prevenir lesiones y dolores, porque con los estiramientos musculares el cuerpo libera la tensión acumulada.
Aclara que esta rutina se puede complementar con programa de cardiovasculares (caminar, aeróbicos, spinning, etc.). También con acondicionamiento de fuerza (pesas, mancuernas) y meditación como: yoga y tai-chi, ya que no es un ejercicio para remplazar, sino para añadir al entrenamiento.
Es un ejercicio muy recomendado para la tercera edad, cuando se empieza a perder balance y equilibrio.