"No es amor" se tiutula el primer tema de los más de 20 que cantó Pimpinela en un concierto extraordinario de dos horas, en el que el público gozó cada minuto, y de distintas formas. Panamá le demostró a los hermanos Lucía y Joaquín Galán que sí es amor - y en cantidades impresionantes - el que siente por ellos. Al punto de que los presentes se sabían las letras de todas las canciones y las cantaba con ellos, mientras los filmaba, les tomaba fotos y les decía también con aplausos y vítores que estaba encantados de que ellos hayan vuelto a Panamá.
Ciertamente el regreso de "Pimpinela" fue grandioso.
El concierto fue un espectáculo de artes escénicas. Todo es digno de encomio, los cantantes, su actuación, los efectos sonoros y lumínicos, los videos que se proyectaban en las pantallas (sobre Pimpinela y sobre cómo se inspiraron en cada tema)...
Estuvo pletórico de anécdotas y mensajes de la importancia de apreciar la familia, hijos, la vida y otras bendiciones. De la necesidad de poner un alto a la violencia doméstica, de que las mujeres afectadas deben romper el silencio para romper el ciclo.
El telonero fue Rafa Moreno (famoso de la pantalla chica y el teatro), cuya participación también fue aplaudida. Máxime que cantó en inglés y lo hizo muy bien. Sí, Rafa cantó una versión de "My way" ("A mi manera"), del actor y cantante estadounidense Frank Sinatra. Luego, cerró con "Caballo viejo", del venezolano Simón Díaz.