Tener que salir de casa y trabajar fuera todo el día conlleva algunas o muchas desventajas, pero quizá lo que más se afecta es la salud, a causa de no tener una buena alimentación. Es común que en las oficinas y lugares de trabajo pedir comida domicilio, las cuales por lo general son "comidas rápidas" y si no, hacer un alto en el automóvil" y llegar a un puesto de "comida rápida", lo cual incluye, hamburguesas, pollo frito con harina, bebidas gaseosas, chichas, frituras, pizzas, entre otras cosas, que al consumirlas con regularidad perjudican la buena salud.
A juicio de la doctora Enitza D. George, especialista en programas de nutrición, ayudaría mucho planear las comidas y si es necesario escribirlas por semana y cumplirlas "al pie de la letra", ya que así tendrá tiempo de ordenar los grupos (proteínas, carbohidratos, frutas, vegetales, grasas), y las porciones a consumir. No obstante, "si deja a la suerte lo que comerá, terminará comiendo cualquier cosa", sostiene.
Añade que la "regla del zigzag" (comer un día más y otro menos) también es una forma de llevar una alimentación balanceada. Además, para saciar las ganas de consumir algo dulce, las granolas son de gran utilidad.
Al llevar un régimen adecuado y sano de alimentación balanceada, la doctora señala que se puede tomar un día de libertad para comer algo que le gusta o se le antoja, pero sin abusar en las porciones.
Un día de libertad no alterará en gran medida su buena alimentación diaria. Además, recuerda que la buena alimentación debe equilibrarse con la práctica de ejercicios físicos, para complementar el trabajo.