Aunque mucha gente no lo sepa, en Panamá se está trabajando en la creación de plantas transgénicas desde hace un par de años atrás. En el Laboratorio de Biotecnología de la USMA, un pequeño equipo liderado por el Dr. Luis Wong e integrado adicionalmente por las Lic. Clara Montero y Enilda Macías, ha estado trabajando en la regeneración y transformación genética del guandú (Cajanus cajan), con bastante éxito. A este equipo se ha sumado recientemente una estudiante tesista de licenciatura, proveniente de la Universidad de Panamá.
Según relata el Dr. Wong: “...Nuestros trabajos en esta dirección comenzaron con yuca, en 1998, pero múltiples dificultades técnicas nos hicieron abandonar el proyecto, del cual sólo obtuvimos algunos resultados parciales. Pero con guandú, todo ha sido distinto. Aquí sí hemos llegado a donde queríamos y mucho de ello se debe al interés de mi estudiante de postgrado, la Lic. Clara Montero...”.
Luego de dos años de trabajo, este grupo ha podido establecer su propio procedimiento científico, confiable y reproducible, para la regeneración completa de plantitas múltiples de guandú a partir de tejido foliar (hojas), mediante el procedimiento biotecnológico denominado organogénesis múltiple directa. Para ello, utilizan combinaciones de hormonas desarrolladas por ellos. El procedimiento les permite reproducir múltiples plantas “clonadas” a partir de pequeños segmentos de material vegetativo.
El resultado de este trabajo ha sido calificado de muy prometedor, hasta el punto de que la corporación agrobiotecnológica norteamericana “Syngenta”, les ha provisto gratuitamente de materiales especiales para proceder a la transformación génetica del guandú utilizando sus vectores de ADN, bajo patente industrial exclusiva. Estos vectores (plásmidos) son de la llamada “tercera generación”, puesto que no utilizan peligrosos antibióticos para seleccionar el material transformado, sino un gen que les permite metabolizar un azúcar especial: la manosa. Estos experimentos de ingeniería genética vegetal están usando verdadera tecnología de punta en un proceso agrobiotecnológico y éste es quizás el único grupo en Centroamérica que está haciendo este tipo de trabajos ahora mismo.
El propósito final de este trabajo es poder introducirle genes beneficiosos al guandú, que sirvan para diversos propósitos. El guandú es una planta poco exigente que crece en una diversidad suelos, lo cual la hace muy útil como alternativa para los pequeños productores, que practican agricultura de subsistencia ya que es una fuente nutricional importante en nuestra dieta. Además, posee diversas cualidades medicinales y puede servir como medio de control biológico de malezas como la paja canalera (Saccharum spontaneum).
“...Un guandú mejorado por ingeniería genética no sólo puede representar un grano más alimenticio, sino que , además, puede ser utilizado para biorremediar suelos contaminados o para mantener a raya a muchas plagas. Su utilidad sería enorme...”, termina diciendo el Dr. Wong.