Desde que se anunció que la última novela del escritor colombiano Gabriel García Márquez, “Memorias de mis putas tristes” sería llevada a la pantalla grande en México, por el danés Henning Carlsen, empezaron los dilemas para estos personajes.
'Memoria de mis putas tristes' según se había anunciado, sería filmada en la ciudad de Puebla con un presupuesto de ocho millones de dólares, pero todos los detalles de preproducción han tenido que ser suspendidos por la gran polémica que se ha generado.
La novela está basada en las peripecias sexuales de un periodista y escritor de noventa años que nunca se acostó con una mujer sin pagarle. Al cumplir 90 años, decide celebrar su aniversario con una niña virgen de 14 años, para obtenerla recurre a su antigua conocida, Rosa Cabarcas, dueña de un prostíbulo que frecuentó durante muchos años.
Debido a su contenido literario, una ONG latinoamericana, salió al paso y presentó una demanda por apología de la prostitución infantil y la corrupción de menores contra el proyecto de adaptación cinematográfica. Según Teresa Ulloa, directora de la ONG, Coalición Regional contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe, afirmó que la denuncia no busca meter al escritor o alguien más a la cárcel, sino sólo evitar la filmación de la cinta ya que, "como libro, no tiene acceso a las personas más vulnerables de la sociedad; pero una vez que se convierta en película, estará en cines y luego será transmitida por televisión e incrementará la prostitución infantil".
La activista Teresa Ulloa dijo que la denuncia es una medida “preventiva” ante un delito que ha proliferado en la República Mexicana. “No estamos atentando contra la libertad de expresión. Estamos tratando de prevenir que se viole la dignidad de las personas que son víctimas de prostitución infantil a través de la difusión de una película que trataría la pedofilia de forma idílica, rodada en Puebla y en un país como México, que ocupa el tercer lugar de consumo de pornografía infantil a nivel mundial”, dijo Ulloa. Además señaló que “aun y cuando se modificara la historia original y se desarrollara con personajes adultos se estaría hablando de esclavitud sexual”.
Niegan apoyo.
El 18 de septiembre pasado, el secretario de Finanzas y Administración de Puebla, Gerardo Pérez Salazar, anunció públicamente que el 26 de octubre iniciaría en esa entidad el rodaje de la película basada en la novela de Márquez que publicó en 2004 el Premio Nobel de Literatura. Sin embargo, el gobierno de puebla anunció el martes mediante un comunicado que “ellos no apoyaban el proyecto o filmación de la película como se informó en su momento, la producción solicitó a las autoridades de Puebla respaldar financieramente el largometraje, lo que fue sometido a consideración y descartado totalmente”, señala el boletín.
La producción.
Las reacciones de los productores de la cinta no se hicieron esperar, el productor y codirector de la cinta, Ricardo del Río, se quejó de que los detractores del filme "están censurando una obra fílmica antes de que se haga, sin conocer ni el guión ni la visión del director". Según el director, la actriz elegida para la película, Ana de Armas, tiene 21 años y en la cinta no se iba a manejar una edad para su personaje. "Así que simplemente han asesinado nuestra adaptación, nos han dado un golpe mortal, porque no podemos aventurarnos a filmar sin todos los recursos. Será difícil que esto salga adelante, porque ya se politizó", dijo.