La policía de Londres invadió la casa de la cantante Amy Winehouse en el barrio de Camden, al norte de la capital británica.
Un juez autorizó el cateo de la policía, que ha mantenido en secreto qué es lo que buscaban para no entorpecer la investigación.
La casa de la artista estaba vacía, por lo que no se dio ningún arresto. Blake Fielder-Civil, esposo de la artista, fue visto abandonando la propiedad minutos antes de la llegada de la policía.
Hace unos días se vio a Amy entrando a la embajada de Estados Unidos en Londres para pedir la visa, que le fue negada en octubre pasado, tras ser detenida en Noruega por posesión de cannabis.