Variedades

Poner la otra mejilla u olvidar la afrenta


Como una delicada telaraña que al menor roce puede destruirse son las relaciones humanas endebles. Pero, también como una telaraña que es una red perfectamente construida con el esfuerzo constante, así también son las relaciones humanas, por paradójico que parezca usar la en ambos casos para ejemplificar. Y he allí, pues, que para que una planta crezca necesita alimento, el individuo también para desarrollarse. Y para convivir exitosamente, llevarse bien con los y las demás. Y con Dios, también es aplicable, porque SU MISERICORDIA ILIMITADA, al momento del juicio final no aceptará excusas. Entre tanto, perdona y no se cansa de perdonar.
Y en una invitación a seguir su ejemplo, en LAS SANTAS ESCRITURAS, nos habla del perdón. De "poner la otra mejilla", de olvidar, de la empatía, de colocarse en el lugar de los demás y tratar de entenderles. De recordar que somos pecadores sujetos a error, pero, también de la necesidad de levantar cabeza y mirar hacia el cielo en la búsqueda de ayuda, de guía, de un espejo dónde mirarse para actuar cónsono.
No en vano para ilustrarse respecto al tipo de vida que permite respetar la vida en todas sus manifestaciones: al ser humano, a los animales, a las plantas, el balance total de la creación, el mejor tratado es LA BIBLIA. Y allí la palabra perdón aparece incontables ocasiones como un recorderis de que ¿quiénes somos nosotros para tirar la primera piedra?. En Cuaresma y siempre, pues, ayudemos a quienes se equivocan a encontrar un camino correcto para enderezar sus pasos, pero no seamos más críticos que Dios, el JUEZ SUPREMO y el único con potestad para sancionar. Pero, quien, a pesar de todo, como SU HIJO UNIGENITO -cuyo sacrificio permitió para salvar a la humanidad- siempre tiene en su corazón cabida para el perdón.


fecha edicion
old id
35246
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América