De una manera similar a la ciencia de la astrología, que clasifica las características de personalidad en grupos de acuerdo con nuestras marcas magnéticas de nacimiento, las capas de color llevan ciertos rasgos humanos similares, que son muy notorios cuando sabemos buscarlos. A su estudio y aplicación se le da el nombre de Cromoterapia.
La importancia de los colores es tan grande, que se ha estudiado su influencia en nuestra vida, comprobándose que el color que nos rodea y el color que preferimos, influye en nuestras vidas.
Los colores los podemos clasificar en: fríos y cálidos. Los colores fríos son los azules y verdes. Los cálidos los rojos y amarillos.
También se clasifican en primarios y secundarios.
Los primarios son: amarillo, azul y rojo.
Los secundarios son las combinaciones de los primarios.
La terapia por medio del color, es una técnica curativa que consiste en provocar una reacción molecular en el interior de los órganos utilizando el poder de los rayos luminosos.
La ciencia de los colores se apoya en las llamadas " Leyes de la Luz " que dicen de la existencia de siete rayos luminosos y que tienen relación con los siete planos de la manifestación de la vida.
Los colores emiten distintas longitudes de onda que influencian los centros hormonales y provocan reacciones bioquímicas en el organismo, aseguran los estudiosos del tema.
LOS COLORES
Para aprender la técnica o la mecánica del funcionamiento del Aura, hay que establecer que esta funciona a través de siete colores que son: Rojo, anaranjado material, el amarillo, el verde, el índigo espiritual y el violeta.
El cuerpo físico se compone del cuerpo visible (denso y material) y del cuerpo invisible (Etérico y vital).
Estos dos cuerpos se mantienen vinculados el uno con el otro durante toda la vida, y se separan por la muerte.
El cuerpo etérico se encuentra a unos cuatro centímetros del cuerpo físico y su color es ligeramente dorado.
En caso de salud deficiente, es preciso fortificar el cuerpo físico mediante el tratamiento natural apropiado, que consiste en recargar los centros vitales (chakras) con la energía vibratoria de los colores.
El poder curativo del color es cósmico y actúa de manera directa sobre las células etéricas que revitalizan. Actúan primero sobre el cuerpo etérico y posteriormente el cuerpo físico experimenta su efecto.
VIRTUDES Y SIGNIFACADOS
Cada color posee siete propiedades, a saber, la de intensificar las fuerzas vitales, estimular, curar, esclarecer, fortificar, inspirar y satisfacer.
El aura está formada por siete capas de luz superpuestas que envuelven la totalidad de nuestro cuerpo. Tiene forma de huevo y su emanación manifiesta es una niebla luminosa.
El verde: El color verde promueve la ingeniosidad, con lo cual será más fácil encontrar soluciones efectivas a los problemas.
Es un color tranquilizante, asociado a la naturaleza, es el color de la vida. Sin embargo simboliza los celos, envidia. Desde el punto de vista sicológico, el verde es un color de paz y equilibrio, mucho más que el blanco, y es por ello el color preferido en hospitales. Neutraliza el rojo de la sangre.
Se recomienda usarlo en todo lo que tiene que ver con salud y bienestar espiritual y material.
Este color sirve para tratar problemas relacionados con el corazón. Se ha utilizado para controlar la tensión sanguínea, úlceras y dolores de cabeza. El verde nos inclina a la decisión la eficiencia y la atención consciente a los detalles. Su abuso produce celos, envidia, tacañería, y avaricia. Su uso prudente da entusiasmo, esperanza, generosidad, crecimiento y expansión.
El blanco: es un color que está asociado a la luz y a la luminosidad; a la limpieza y a la claridad, a la pureza y a las causas positivas. Por ello es recomendado para las meditaciones. Posee en si todos los colores y representa lo masculino, la esencia de la vida divina. Es activo, positivo, es dinámico y estimulante. Las personas que prefieren este color, gustan mucho de la frescura, la franqueza y la nobleza de sentimientos. Se trata, casi siempre, de una persona exigente, que presta atención a los detalles más pequeños. Es característico de personas con un temperamento neutral, amantes de la justicia y del equilibrio. El blanco sugiere paz, sosiego, armonía, calma. Es un color optimista y espiritual.
El negro: es un color que asociamos con la noche, lo que resulta desconocido y tenebroso. Refleja emociones negativas, la depresión, el encerrarse en sí mismo. Sin embargo, esta negatividad es circunstancial y depende mucho del individuo. Simboliza lo femenino y la forma que la esencia divina debe adoptar para manifestarse y volverse visible en el plano físico. Es pasivo, negativo, creador, es la raíz terrestre de lo infinito, el no manifestado, lo inexplorado. Representa la noche cósmica, el misterio de la encarnación, lo abstracto.
El negro es un color de prestigio que confiere elegancia. Las personas que prefieren el color negro, son dinámicas, orgullosas y exigen siempre respeto.
El azul: es frío, astringente y antiséptico, reduce la tensión y elimina las ideas obsesivas. Se le conoce como el centro de la comunicación y la expresión, de la devoción religiosa y el instinto místico. Se usa para tratar las dolencias que giran alrededor de la garganta, los problemas respiratorios superiores y de la glándula tiroides.
El color azul celeste estimulará la tolerancia, para aceptar a los demás tal cual son.
El Indigo o azul marino, se usa para tratar afecciones visuales, las dificultades auditivas y olfativas. Promueve la dedicación, para poner todo nuestro empeño en lo que realizamos. Este color lo asociamos con la frescura del cielo y el mar. Con las alturas y las profundidades. Por lo general, gusta a todo el mundo, asociado al refinamiento, melancolía y la poesía. Una persona que le guste mucho el azul, puede tener un temperamento nostálgico y romántico, lleno de sensibilidad y equilibrio, lealtad hacia los amigos, conciencia del trabajo y de la vida. Es el color de la confianza.
Se utiliza también para desarrollar nuestra expresión creativa.
El rojo: es el de frecuencia energética más baja, entra en resonancia con los genitales y el ano. Es el que regula la vitalidad del cuerpo físico. Se puede utilizar en casos de cualquier estado de fatiga severa, decaimiento, anemias. Estimula la sexualidad y tonifica los sistemas nervioso y circulatorio. El color rojo promueve la objetividad, con lo cual permitirá el correcto discernimiento, evitando divagar en lo superfluo, para ir directamente a lo importante. Es el antídoto perfecto contra el temor y la timidez. Se utiliza para contrarrestar la melancolía, la anemia y la retardación de la circulación de la sangre. Es un color característico de individuos que poseen una personalidad sumamente intensa, personas decididas, leales y firmes en sus opiniones. El rojo se asocia con la sangre, la violencia, la sensualidad, la vitalidad, los sentimientos intensos de amor, de rabia o cólera. Es un símbolo de guerra y también de vitalidad. Las personas que prefieren este color, tienden a ser vigorosas, dinámicas, pueden ser coléricas e irritables.
Se aconseja mucho este color a las personas que están buscando empleo, o que van en plan de conquista amorosa, o a tratar un tema relacionado con negocios.
El color violeta: se relaciona con las influencias espirituales más altas que llega a recibir el ser humano, se usa en los desórdenes nerviosos y mentales. Como reduce la tensión muscular, la presión sanguínea, el pulso y la respiración, es recomendable en el tratamiento de obesos, maníacos y los que padecen de insomnio. El color violeta promueve la gratitud, para poder sentir y agradecer por lo que disfrutamos.
Es un color que eligen las personas que se sienten grandes, importantes, que han venido al mundo con un propósito específico que deben cumplir. Su preferencia constante, indica inmadurez emocional. Quien prefiere el púrpura indica un cierto grado de fastuosidad, grandeza y puede tener un temperamento algo vanidoso, sarcástico, aunque creativo y amistoso. Se trata de una persona cuyo temperamento puede fluctuar entre el histerismo y la depresión crónica.
Este color se utiliza sobre todo para el tratamiento de trastornos mentales y nerviosos. Ayuda a purificar la sangre . El mal uso del color violeta puede producir obsesión, crueldad, injusticia, intolerancia, y limitaciones. Su uso prudente produce compasión, devoción, lealtad, idealismo, y gracia.