De ahora en adelante, las autoridades locales podrán imponer multas a quienes no cumplan regularmente con el deber de la caminata.
De la misma manera, quienes corten las orejas o la cola de sus cachorros podrían terminar pagando hasta US$600.
"La civilización de una ciudad se mide con cosas como estas", explica Monica Cirinna, la concejal que propuso la normatividad.
"Hay que hacer lo que sea por nuestras mascotas quienes, a cambio de un poco de amor, llenan nuestra existencia con sus atenciones", agregó.
Las reglas intentan darle una vida más digna a los millones de mascotas y animales salvajes que viven en la capital italiana, incluyendo a 150.000 perros y 300.000 gatos.
La ley prohíbe que las mascotas se queden en los automóviles durante el verano, que se exhiban en mostradores y vitrinas de tiendas, y que sean utilizadas como premios en los concursos.
Los dueños de gatos no podrán cortarles sus uñas para fines estéticos, y las "gattares" -las señoras que alimentan a los gatos callejeros- recibirán apoyo de las autoridades.
Pero no sólo perros y gatos se benefician con las medidas: los peces, por ejemplo, ya no podrán habitar en peceras redondas, pues se considera que los vuelve ciegos.
Declaración universal de los derechos del animal
La misma fue adoptada por la Liga Internacional de los Derechos del Animal y las Ligas Nacionales afiliadas en la Tercera reunión sobre los derechos del animal.
Fue celebrada en Londres del 21 al 23 de septiembre de 1977. Proclamada el 15 de octubre de 1978 por la Liga Internacional, las Ligas Nacionales y las personas físicas que se asocian a ellas.
Fue finalmente aprobada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (UNESCO), y posteriormente por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El hombre, en tanto que especie animal, no puede atribuirse el derecho de exterminar a los otros animales o de explotarlos violando ese derecho. Tiene la obligación de poner sus conocimientos al servicio de los animales.
Todos los animales tienen derecho a la atención, a los cuidados y a la protección del hombre.
Por los derechos caninos
Se acabaron las excusas del frío o del sueño: los habitantes de Roma tendrán que sacar a pasear a sus perros porque así lo exige la ley.