Rita Cabrera, de 14 años y Germán Bonilla de 10 años, sufren de una parálisis cerebral que los mantiene postrado en sus camas de por vida.
Para ellos, ni esta ni las anteriores navidades, han cambiado. Sus frágiles cuerpos necesitan una adecuada atención médica.
A la desgracia de estos menores se suman otros discapacitados, todos de escasos recursos económicos.
La pastora Blanca de Barría, que humildemente instaló un comedor infantil, se ha convertido en la trabajadora social del área, solicitando apoyo de aquí y de allá para garantizarles un desayuno y a veces un almuerzo a los niños olvidados del distrito.
Apegados a ese sentimiento que encierra la época, Barría solicita a las autoridades que sean solidarios con los pequeños de Torrijos-Carter, quienes viven en precarias condiciones y que desde muchísimo tiempo han sido objetos de promesas que han caído en un adiós.
Un total de 16 menores discapacitados, esperan que el toque de la Navidad llegue a esa comunidad.
Sus necesidades son varias. Alimentación, artículos de aseo, colchones ortopédicos y una especializada atención médica.
Si usted desea contactarlos, favor llamar al 234-1203.