Seguramente cada año que escucha hablar sobre el “Día Mundial de la Diabetes”, usted se preguntará dónde se originó esa celebración. He aquí la explicación.
El “Día Mundial de la Diabetes”, el 14 de noviembre, tiene una doble razón para conmemorarse: rendir tributo póstumo al científico que hizo posible el descubrimiento de la insulina, en octubre de 1921, Sir Frederick Grant Banting, quien nació en Alliston, Ontario, en 1891 e hizo el hallazgo que le valió el Premio Nobel de Medicina en 1923. Además, es un recordatorio de la incidencia de esta enfermedad en el mundo, que afecta a más de 350 millones de personas de todas las edades, y que va en incremento.
Copatrocinado por la Federación Internacional de la Diabetes (FID) y la Organización Mundial de la Salud, el primer “Día Mundial de la Diabetes” se celebró precisamente en 1991, siete décadas después del descubrimiento de la insulina, que tantas vidas ha salvado.
La FID cuenta con más de 180 asociaciones miembro en más de 140 países.
El galeno destacó que el hecho de que “no hay síntomas para el daño renal”, pues la persona orina normalmente, no hay dolor, no hay nada, hace que cuando se diagnostique (cuando se empieza a retener líquidos y a hincharse o a orinar poco) y trate a veces sea muy tarde, pues ya se está en la fase V. Pero, también recalcó que “el daño renal se puede prevenir”.