La comida española no estará presente entre los platos que se servirán en la boda del presidente de la República, Ricardo Maduro, porque a los familiares de su novia, Aguas Santa Ocaña, se le decomisaron varias viandas, el fin de semana, en la terminal aérea de San Pedro Sula, al arribar con procedencia de España.
Los alimentos, ya preparados, les fueron decomisados a los familiares de la novia de Maduro, al aplicarse la medida sanitaria a productos que no están exentos de la enfermedad "vacas locas". Se informó, que fecha reciente, a una dama se le decomisaron al menos 200 dólares en queso suizo que traía al país desde España. El jardín fue decorado "con flores propias de la flora hondureña" y la fiesta "ambientada con música interpretada por la Orquesta Juvenil de Cámara de la Escuela Nacional de Música y grupos hondureños de música popular y marimba". "Es un hecho de gran felicidad para mí que quiero compartir con todo el pueblo hondureño. Aguas Santas Ocaña y yo hemos decidido contraer matrimonio".
"Esta es una ocasión de especial felicidad, como presidente de la República, como hombre al haber encontrado una persona que me llena de felicidad que me acompañará tanto en lo personal y también en lo que tiene que ver con mi puesto como presidente".
"La verdad es que ya estábamos muy enamorados y estamos muy lejos y era necesario hablar sobre nuestro futuro en forma seria. Esa fue la razón por la cual fui a Italia y obviamente tuvo mucho que ver con construir lo que estoy anunciando hoy".
Maduro estuvo casado hasta hace unos seis años con la salvadoreña Miriam Andreu, con quien procreó cuatro hijos: Carolina, Cecilia, Lorena y Ricardo Ernesto, asesinado en abril de 1997 en un intento de secuestro en San Pedro Sula.
Ocaña se desempeñaba como canciller de la embajada de España en Tegucigalpa cuando conoció a Maduro.
Después fue enviada a Nápoles (Italia), con el mismo cargo, el que dejó en agosto pasado, cuando regresó a Tegucigalpa para casarse.