La felicidad de unos es la tristeza de otros. Esto le pasa a Victoria Beckham con su esposo David. Al parecer a la "Posh Spice" no le agradó nada que su marido se haya tatuado otra vez.
Ahora que los Beckham regresaron a Europa, David aprovechó para plasmar en su atlético brazo izquierdo, en un huequito que le quedaba libre, un proverbio hebreo: "Hijo mío, no olvides mis enseñanzas, pero ten mis mandamientos en tu corazón". Esta situación desató la ira de la famosa.
Victoria catalogó el hecho como un "capricho" del jugador inglés, que ahora juega en el Milán.
Según informa The Sun, Victoria no se ha dejado conmover por la cita bíblica , porque teme que su marido sea adicto a los tatuajes: "Victoria piensa que David no debía hacerse más tatuajes e intentó impedirle que se hiciera otro. A ella le gustan sus tatuajes, y le gustaría que dejara algún trozo de su piel sin grabar. Pero a David le ha dado igual, y Victoria teme que no pueda pararse. Es un hombre muy sano, pero su droga son los tatuajes", explica un amigo de la pareja.
Ahora la famosa camina molesta por el nuevo dibujo y el feliz.