Según estudios internacionales, una de cada tres personas con diabetes padece enfermedad periodontal grave. Todas estas patologías tienen sus consecuencias.
Por ejemplo, una enfermedad gingival severa afecta el control de los niveles de glucosa en la sangre, mientras que la pérdida dentaria, que se produce en una periodontitis, provoca que el paciente no mastique correctamente los alimentos, lo que dificulta el seguimiento de una dieta sumamente saludable y equilibrada, la cual es necesaria para controlar la glucosa en la sangre.
Las personas deben saber que es fundamental examinarse la boca y así identificar cualquier señal de enfermedad.