El escritor español Alvaro Pombo sumó esta noche el Premio Planeta de novela a una trayectoria jalonada por premios y libros de poesía y narrativa que le sitúan entre los grandes de las letras hispanas del último cuarto de siglo.
Considerado por la crítica como uno de los renovadores del realismo subjetivo, sus narraciones, aparentemente sencillas, están llenas de humor, costumbrismos y simbolismo, y beben de una tradición arraigada en su gusto por los clásicos de la filosofía y la literatura.
Nacido el 23 de junio de 1939 en Santander (norte español), Pombo escribió en 1973 su primer libro de poemas, "Protocolos", al que siguió "Variaciones", con el que ganó el premio El Bardo para nuevos poetas en 1977.
Del mismo año es su serie de cuentos "Relatos sobre la falta de sustancia" y dos años después publicó "El parecido", antes de que apareciera su nuevo libro de poemas titulado "Hacia una constitución poética del año en curso".
En 1983, Pombo ganó el premio Herralde con "El héroe de las mansardas de Mansard".
Tras la Feria de Fráncfort de 1985, Pombo se convirtió en una de las figuras internacionales de la narrativa contemporánea y sus libros comenzaron a ser traducidos al italiano, francés, sueco, alemán e inglés.
Pombo ha escrito asimismo "El rey", "Los delitos insignificantes", "El metro de platino iridiado" (que en 1991 fue distinguida con el Premio Nacional de la Crítica).
Una de sus novelas, "El hijo adoptivo", fue llevada al cine por el cineasta gallego Juan Pinzas en 1992 bajo el título "El juego de los mensajes invisibles".
Otras obras suyas son: "Aparición del eterno femenino contada por Su Majestad el Rey" "Telepena de Celia Cecilia Villalobo" "Donde las mujeres".
El también autor de "La cuadratura del círculo", "El cielo raso" y "Contra natura" (2005), es académico de la Lengua, donde ocupa el sillón "j", que quedó vacante por la muerte de Pedro Laín Entralgo.