Usted es privilegiado porque es docente. Tiene una noble tarea como profesión. Quizás usted tiene en el aula alumnos invidentes, con problemas auditivos o de aprendizaje. Es afortunado, porque tiene a su alcance la oportunidad de ser copartícipe de los esfuerzos que se realizan para hacer de Panamá una nación inclusiva y desde las aulas y la comunidad comienzan las acciones de educación a todos respecto de que todos somos hijos de Dios y tenemos los mismos derechos, no importa si se tiene alguna limitación física o mental, tampoco la raza, clase social, cultura, sexo ni edad.
El amor es la clave del entendimiento entre los seres humanos y la forma de crear el cambio para mejorar la calidad de vida del "otro", compartiendo y sacrificando un poco del "yo", para dejar de actuar en función de que como individuo me merezco esto y lo otro y soy primero, segundo y tercero; para mentalizarnos respecto de que somos interdependientes y que el éxito colectivo va de la mano del individuo: son las dos caras de la moneda.
En buena hora la Fundación Santillana, OEI, el Ministerio de Educación y el Despacho de la primera Dama aunaron esfuerzos para que esta feliz iniciativa florezca.
Los premios de esta versión del Concurso de Experiencias Escolares correspondiente a Panamá son de dos mil, mil quinientos y mil balboas para el primer, segundo y tercer lugar, respectivamente y serán entregados en diciembre.
Para coadyuvar en el mejoramiento de la calidad educativa la Fundación Santillana, gestora del certamen, publicará las experiencias premiadas, que han de servir de ejemplo y motivación.
Para que se tenga una idea de la importancia de volver los ojos hacia las personas con necesidades de educación especial, Mónica Vargas, del Instituto para el Desarrollo y la Innovación Educativa (IDIE), que avala el certamen, nos informó que "estimaciones del Banco Mundial expresan que en América Latina existen aproximadamente 50 millones de personas con algún tipo de discapacidad, cifra que señala un 10% de la población regional... dentro de esa población prevalece una tasa de 55% de analfabetismo". Mientas más se sumen a apoyar las gestiones en favor de esta población, más posibilidades hay de que se de un viraje al sino de ellos.
Esto fomenta la equidad, la democracia y la paz. Testimoniar experiencias exitosas puede hacer la diferencia. Y está en manos de ustedes, señores educadores.