Victoria Beckham, en su cuarto mes de gestación, teme que la presión a la que se ve sometida por las nuevas supuestas infidelidades de su marido, el jugador del Real Madrid David Beckham, afecten al bebé que esperan para marzo.
Tras el estrés generado por las escandalosas declaraciones la ex componente de las "Spice Girls" comenzó a sentirse mal. La cantante, de 30 años, mantuvo una discusión telefónica con su suegra, Sandra Beckham, quien acusa a Victoria de ser demasiado controladora con David y dijo que era inevitable que se revelase la verdad en algún momento.