Es muy importante que a la hora de aplicar el maquillaje tengamos presente que el rostro es como un lienzo al que hay que preparar para presentar una obra de arte.
Recuerda siempre que lo primero es limpiar y tonificar el rostro para eliminar las impurezas y dejarlo luminoso. Luego aplica un hidratante y una humectante para lucir fresca y radiante.
Aplica el corrector de ojos para dar un acabado más natural y corregir las ojeras. Ahora sí está lista la piel para aplicarlos los polvos sueltos con una brocha ancha y listo.