A menudo, el niño de entre cinco y diez años de edad se comporta de esta manera porque tiene temor por dejar la seguridad de la familia y de la casa. Es muy difícil para los padres hacerle frente a este pánico infantil, pero estos temores pueden tratarse exitosamente con ayuda profesional. Este miedo suele aparecer por vez primera en niños que asisten a escuelas de edad pre-escolar, a "kindergarten" o a primer grado.
El negarse a ir a la escuela aparece generalmente después del período en que el niño ha estado en casa en compañía de su mamá, por ejemplo, después de las vacaciones de verano que acaban de concluir. Lo ideal, si el niño o la niña va a una escuela por primera vez, sería tomarse un tiempo para hablarle sobre cómo debe comportarse en este ambiente nuevo en el que va a estar. Y quizás el método más apropiado sería darle una serie de consejos para que se sienta más seguro y con menos temores. Puede abordarlo involucrando directamente los elementos que serán su herramienta de trabajo durante su estancia en la escuela, por ejemplo, si su niño va a entrar a un jardín de infancia puede decirle "Mira Jorgito, estos son los lápices de colores que usarás en la escuela, te vas a divertir mucho pintado dibujos de animales, después podrás recortarlos con tu tijera nueva y pegarlos en el papel de construcción, así tendrás un cuadro para adornar tu cuarto." Todo es cuestión de imaginación, pero también se le deben hacer recomendaciones como:
No llorar, en la escuela además de estudiar se hacen nuevos amigos
Presentarse ante todos y decir su nombre cuando el maestro lo solicite.
Preguntar siempre a la maestra si tiene alguna duda.
Ser amable con sus nuevos compañeros, también y ayudarlos a conocer la escuela.
Tener siempre presente que los padres o el bus colegial lo recogerán luego de cada jornada escolar para llevarlo a casa.
Al acabar la jornada debe retirarse a casa solamente con sus padres o la persona asignada por ellos. DEBERES DE LOS PADRES
Si usted se involucra en la educación de sus niños, es probable que éstos consigan mejor rendimiento escolar, tengan mejores actitudes hacia la escuela, y establezcan metas personales más altas. Pero para muchos padres involucrarse en la escuela de sus hijos es una tarea difícil ya que sus horarios de trabajo no se lo permite.
Aún así es necesario que los padres conozcan al maestro de su niño a principios del año escolar. Simplemente debe ser amable y hacerle saber que está interesado en comunicarse y aprender más sobre lo que pueda hacer usted para ayudar. Los maestros apreciarán a aquellos padres que están interesados en escuchar y aprender. Si usted está trabajando y no puede visitar la escuela, encuentre otras maneras de comunicarse. Tal vez puede pedirle a los abuelos o a la persona que cuide de sus niños que vaya a la escuela. Los padres también pueden enviar una nota o dejar un mensaje telefónico para el maestro de su niño, explicando sus horarios y pidiéndole al maestro que llame.
En el transcurso del año escolar se darán muchas reuniones de padres de familia y para que su participación en la misma sea de éxito, mantenga una lista de preguntas y preocupaciones que le gustaría compartir con el maestro. También se recomienda hablar con su niño antes de las reuniones y preguntarle si hay alguna cosa que le gustaría compartir con usted. No olvide que usted es el experto en su propio niño.
Seguramente el lunes despertará muy temprano, ayudará al niño a vestirse, preparará el desayuno y la lonchera, luego irá a dejarlo a la escuela, definitivamente está iniciando la temporada escolar.