Más allá de los bailes, el desorden, disfraces, murga, y todo lo que caracteriza a los carnavales, existe un ingrediente que aunque no todos consideran esencial, para un número considerable de los que están en la "gozadera" resulta indispensable.
¡Adivinaste!, el sexo, término que suele ser parte del entretenimiento durante los cuatro días y hasta la mejor carnada para las programaciones televisivas. Sí, para la televisión, o es que ¿no son más vistos los programas en donde sale la chica y el chico concursando a los besitos exóticos por una botella de ron o de otro modo que ya perfectamente conocemos?
Bueno, lo cierto es que la sexualidad expuesta de esta manera da la ilusión de que todo está permitido y en realidad no es así.
Concienciar. Es ese el objetivo de un sinfín de campañas de prevención buscan, entre otras cosas, ganarle la guerra a las consecuencias de un comportamiento desenfrenado en las fiestas de carnaval, especialmente los adolescentes y jóvenes, grupo más vulnerable, .
Y, ¿se ha logrado la atención y respuesta de los que solamente piensan en el jolgorio? Aunque parezca mentira, sí, a pesar de que otros, por situaciones en las que se puede trabajar estratégicamente, no logran decodificar el mensaje de prevención, pues se resguardan sobre la ideología de que son personas que no están en riesgo.
En los últimos años, las campañas para la prevención de embarazos no deseados y las enfermedades de transmisión sexual, han logrado reducir las estadísticas. Elsie Othon, gerente de Programas Sociales de la Asociación Panameña para la Planificación Familiar (APLAFA), idear una campaña enfocada en el tema de la prevención, dirigida a los jóvenes en las fiestas carnestoléndicas, es una tarea que requiere un proceso organizado, en el que hay que actuar con tiempo anticipado para obtener los resultados esperados.
"Las cifras de embarazos en adolescentes se han mantenido en un 21% durante los últimos años, lo que no debería contentarnos en un cien por ciento, no obstante, todas las campañas y esfuerzos que se están haciendo", manifestó Othon.
En la mayoría de los casos, las actividades que se realizan para llevar un mensaje de prevención son mal planteadas, de manera tal que a los jóvenes se les habla de lo que tienen que hacer y se les da la información necesaria, pero no se le brinda el acceso al servicio.
"Si analizamos el aspecto económico, los jóvenes no son dados a incluir, dentro de sus gastos de carnaval, la necesidad de comprar preservativos, por lo que no podemos transmitir este tipo de mensajes, sin darles, en este caso, los condones".
De igual forma, es de gran valor desarrollar las campañas con anticipación, para influir de manera positiva en las conductas de los muchachos.
"Tratar de convencer a un chico o chica de que no tenga relaciones sexuales durante los carnavales o que use preservativo para evitar algún contagio, de un día para otro, es una idea equivocada que no va a tener ningún resultado", acotó Elsie.
En este sentido, surgirán diferentes puntos de vista sobre los objetivos que deberían alcanzar las campañas de prevención. Habrá gente que pensará que la idea es incitar a los muchachos a que tengan relaciones sexuales o que se está generalizando con respecto a que todos los que participan del carnaval lo hacen con el deseo de tener relaciones sexuales.
De cierto modo, no todos se muestran reacios a las expectativas, por el contrario, captan el mensaje debido a experiencias que han tenido dentro de grupos sociales de apoyo, enseñanzas familiares inculcadas o por el contacto previo a mucha más información, la cual le permite realmente tomar una decisión seria con respecto a su sexualidad.
Hay también un punto notorio en el enfoque de la publicidad, y es que todas van dirigidas a las mujeres, atribuyendo a éstas, la responsabilidad de las consecuencias que en algunos casos surgen de la práctica de relaciones sexuales.
Tal vez sería difícil cambiar la forma de actuar de la población, en este sentido. Sin embargo, la situación requiere del desarrollo de metodologías que vayan más allá de las campañas de prevención.
¿La respuesta? Una educación integral en sexualidad implementada a partir de los primeros años de vida escolar de los niños, lo que contribuye a que aprendan de los conceptos sobre este tema.
Othon asegura que, nuestros planes de estudio tienen ejes transversales, en donde el profesor decide en realidad qué va a enseñar, con respecto a este tema y enfocado a sus valores.
En términos generales, las campañas de prevención han jugado un papel importante dentro de la sociedad. Las cifras de embarazos no deseados se han reducido, los proyectos contra la pandemia del VIH
SIDA cada día tienen mayor respuesta y los casos relacionados con el tema de la sexualidad son más visibles, ya que los jóvenes tienen más conciencia de sus derechos sexuales y reproductivos, lo que ha generado un avance en los resultados.
Prevención la gran consigna
Con la publicidad se han logrado respuestas positivas, sin embargo esta fiestas sigue siendo sinónimo de "desenfreno".