De la mano de su padre, el príncipe Guillermo y de su madre, la princesa Máxima, la princesa Amalia, de Holanda, llegó a la escuela pública Bloemcampschool en Wassenaar, el centro escolar elegido por los Herederos para su formación.
Los tres fueron recibidos por la que va a ser señorita de la Princesa, Ans Sikiric-van Keulen, que los llevó hasta su clase, la 1B del Grupo 1, nivel básico (llamado onderbouw) dentro del sistema educativo holandés.
La profesora dijo que la incorporación de la Princesa a su aula era "todo un honor". Antes de que la niña entrara, dejó su abrigo en el perchero e introdujo su cartera con dibujos de Blancanieves en su casilla, en la que estaba escrito su nombre.