Hidratar, nutrir, regenerar y oxigenar la piel de su rostro en profundidad es vital para que luzca todo su esplendor. Aunque son muchas las teorías sobre sus causas, la única certeza es que los cambios que se generan con la edad, se reflejan en forma de arrugas, resequedad, flacidez y manchas en la piel.
BELLEZA PARA DAR LA CARA
La piel renueva sus células constantemente y así asegura sus funciones vitales. Pero con el tiempo, su resistencia disminuye y resulta más difícil que se proteja frente a los agentes externos que la agreden: sol, frío, calor y contaminación, entre otros.
COMO ENVEJECEMOS
Estos factores inciden debilitando su capacidad de regeneración y aparecen los primeros signos del envejecimiento: las arrugas. Con los años, la piel también se adelgaza, pierde flexibilidad y se deshidrata en sus capas más profundas. Por eso es importante la ayuda de productos especiales.
NUTRIR LA PIEL
Son muchas las sustancias que se emplean para nutrir, pero las más importantes son las vitaminas, porque son de fácil absorción, regulan el ph de la piel y ayudan a sintetizar los lípidos y el colesterol.
Para tratar una piel desnutrida es necesario un tratamiento exfoliante (como un peeling) y aplicar sustancias nutritivas que ayuden a su regeneración. Estas son algunas de tipo natural:
Vitamina E: Aumenta la oxigenación de los tejidos, mejora el flujo sanguíneo de las células y conserva los tejidos conjuntivos por su efecto antioxidante.
Alfa-hidroxiácidos: Se consiguen en presentación comercial y suavizan las líneas de expresión y arrugas, y contribuyen a acelerar el proceso de renovación celular.
Algas: Contienen proteínas, sales minerales y oligoelementos. Aceleran la renovación celular, retrasan el envejecimiento, tienen acción revitalizante y rehidratante, destruyen las grasas y eliminan las toxinas.
Vitamina A: Activa la regeneración celular y mejora la elasticidad. Retarda la formación de arrugas.
Vitamina C: Antioxidante que actúa sobre los radicales libres que causan el envejecimiento.
QUE EDAD REVELA
Para saber cómo luce su piel, analiza las fases del proceso normal de envejecimiento usadas por los dermatólogos para diferenciar la edad biológica de la cronológica:
Primera fase: de los 20 a los 39 años. La piel comienza a perder su color rosado. Pueden aparecer líneas finas alrededor de ojos y boca.
Segunda fase: de los 35 a los 45 años. Se acentúa la pérdida de color. Las líneas se hacen más profundas y se notan mucho cuando se mueven los músculos de la cara.
Tercera Fase: los 50. Las patas de gallo y las arrugas en la frente son muy marcadas, las arrugas del ceño fruncido son permanentes. Se presentan líneas de expresión verticales sobre los labios.
Cuarta fase: los 60. Presencia de bolsas bajo los ojos, papada y vasitos capilares rotos. Se pueden desarrollar manchas.
Afortunadamente, algunos signos de envejecimiento son fáciles de evitar. El uso diario de bloqueador solar puede retardar la aparición de las primeras arrugas. Los peelings o dermo abrasiones ayudan a mejorar la apariencia en la segunda y tercera fase de envejecimiento. Sin embargo, la cuarta fase sólo encuentra mejoría con la cirugía plástica.