La Corte Real de Suecia se ha convertido en estos días en un fabuloso escaparates de las mejores galas, como es tradición, cada año con ocasión de la entrega de los Premios Nobel y las ceremonias vinculadas a ella.
Y las tres citas han arrancado el aplauso de los entendidos en moda por la elegancia de los sofisticados vestidos de noche de la reina Silvia y sus hijas, las princesas Victoria y Magdalena, y por la exquisitez de sus adornos. Tanto han gustado que la prensa abrió votaciones para elegir a la Reina de los Nobel. La más bonita del Reino, y la mejor vestida, ha sido, en esta ocasión, la princesa Victoria, quien compitió contra su hermana la Princesa Magdalena.