El príncipe Eduardo de Inglaterra se negó a asistir a una recepción de la edición de este año del certamen de Miss Mundo, que se celebra en Nigeria, en medio de una polémica por la decisión de un juzgado islámico del país africano de lapidar a una mujer hasta la muerte por adulterio.
"Siguiendo un consejo, el Conde de Wessex (el príncipe Eduardo), decidió no asistir a la recepción", dijo a Reuters una portavoz del Palacio de Buckingham. La recepción estaba prevista para el domingo.
Las reinas de la belleza de diversos países, incluso Francia, Bélgica y Kenya, han amenazado con boicotear Miss Mundo como protesta por la decisión judicial de sentenciar a una madre de tres hijos de 31 años a morir lapidada por adulterio.
Los organizadores tuvieron que postergar el concurso hasta el 7 de diciembre por las protestas de los musulmanes nigerianos por la fecha prevista para el certamen en un principio, el 30 de noviembre, pues coincidía con el mes santo del Ramadán.
El gobierno de Nigeria, ansioso por detener las protestas mundiales por la decisión judicial, dijo el mes pasado que nunca permitiría que se llevaran a cabo los veredictos por lapidación.