El príncipe Harry le comentó a sus amigos más cercanos que ya tiene más de un semana que no prueba un cigarrillo.
El joven, quien desde los 14 años fuma, es incentivado por su novia Chelsy Davy.
Su padre, el Príncipe Carlos, es otro de los que se encuentran orgullosos por la actitud de su hijo.
Aunque hace apenas algunas semanas se supo que Harry había terminado con su novia, los medios han informado que la pareja pasó una noche en la residencia oficial de Clarence House.
Él invitó a la joven a pasar la noche en un intento por recuperar su relación, informó la página newsoftheworld.co.uk. Todo indica que el joven, de 23 años, está haciendo su mayor esfuerzo para reconquistar a la sudafricana. Dejar de fumar es uno de sus objetivos para lograr un cambio.