El príncipe Harry participa esta semana en unos ejercicios militares, en Salisbury Plain, para preparar su partida a Iraq, que tendrá lugar el próximo mes de mayo. Alrededor de 3.500 soldados realizarán, durante estos días, una serie de operaciones de simulación de patrullas rutinarias para detener a rebeldes peligrosos.
El hijo pequeño del Príncipe de Gales desembarcará con su regimiento en las próximas semanas en Basara, Iraq meridional, convirtiéndose en el primer miembro destacado de la Familia Real británica en servir en el frente desde 1982, cuando uno de sus tíos, el príncipe Andrés, pilotó un helicóptero en la guerra de Las Malvinas.